Te espere ayer
con los ojos en silencio
la garganta dispuesta al “te quiero”
las manos a la
caricia.
Te esperé ayer
con la mente llena
de fantasía e ilusión
con el alma clara en las manos.
Te esperé ayer
vida
te esperé.
Mi voz perdida para todo
lo que no fuera tú
el nerviosismo sincero
de la novia y su primer cita.
Y no fuiste...
Ya no habrá para ti
días de marzo
con citas tranquilas
a la luz de la tarde.
Muere acaso lentamente
la ilusión primera ?.
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